Riesgos del software de acceso remoto

El software de acceso remoto permite que otra persona vea o controle tu dispositivo desde cualquier parte del mundo. Tiene usos legítimos: los equipos de IT lo utilizan para arreglar ordenadores sin estar en la habitación. Pero entregar ese control a la persona equivocada es una de las formas más rápidas de perder el acceso a tus cuentas y a tus criptomonedas.

Las estafas de acceso remoto se encuentran ahora entre los ataques más eficaces contra los poseedores de criptomonedas, ya que convierten tu propio dispositivo de confianza en la herramienta que se utiliza contra ti. Kraken nunca te pedirá que instales software de acceso remoto, y ningún banco, exchange o agencia gubernamental legítima se pondrá en contacto contigo de la nada para pedírtelo.

El software de acceso remoto acaba en tu dispositivo de una de estas tres formas: lo instalas deliberadamente por un motivo legítimo, alguien que pretende robarte te convence para que lo instales o se instala sin tu conocimiento. Este artículo trata las tres.

A menudo se agrupan tres cosas diferentes bajo la misma etiqueta, y las diferencias importan:

Compartir pantalla permite que otra persona vea tu pantalla en tiempo real. Herramientas como Zoom, Microsoft Teams y Google Meet lo hacen. No pueden controlar tu dispositivo, pero quien esté mirando puede leer todo lo que muestres, incluidas las contraseñas mientras las escribes, los códigos de un solo uso a medida que llegan y una frase semilla si abres la copia de seguridad de tu monedero.

El control remoto entrega el ratón y el teclado. Herramientas como AnyDesk, TeamViewer, LogMeIn, UltraViewer, RustDesk y Windows Quick Assist hacen esto. Quien esté conectado puede abrir tus archivos, instalar otro software, cambiar tu configuración y utilizar tus cuentas como si estuviera sentado en tu escritorio.

Un troyano de acceso remoto (RAT) hace lo mismo que una herramienta de control remoto, pero se esconde. Se instala sin tu permiso, se ejecuta silenciosamente en segundo plano y está diseñado para no aparecer en los lugares donde se te ocurriría mirar. Los atacantes también instalan herramientas legítimas de monitorización remota (de las que usan los departamentos de IT, como ScreenConnect, Atera o SimpleHelp) exactamente con este propósito, porque esas herramientas están firmadas, son de confianza y es poco probable que se bloqueen.

Las dos primeras son aplicaciones legítimas muy utilizadas. Precisamente por eso resultan atractivas para los actores malintencionados: es posible que tu software antivirus no las marque como una amenaza y descargarlas no parezca sospechoso. El peligro rara vez está en el propio software, sino en quién acaba al otro lado de la conexión.

Una vez que un actor malintencionado se conecta a tu dispositivo, puede:

  • Leer cualquier cosa que aparezca en tu pantalla, incluida tu contraseña mientras la escribes, los códigos de autenticación de dos factores (2FA), los códigos de aprobación de dispositivos y las frases de recuperación.
  • Abrir, copiar o eliminar tus archivos, incluidas las capturas de pantalla, las exportaciones de gestores de contraseñas y las copias de seguridad de monederos.
  • Utilizar cuentas en las que ya hayas iniciado sesión, sin necesidad de tu contraseña.
  • Instalar malware o dejar la herramienta de acceso remoto funcionando discretamente para poder volver días o semanas después.
  • Desactivar tu software antivirus o cambiar tu configuración de seguridad.
  • Poner la pantalla en blanco o congelarla para que no puedas ver lo que están haciendo mientras lo hacen.

Hay motivos legítimos para utilizar estas herramientas. Puede que te conectes a tu propio ordenador del trabajo desde casa, permitas que un compañero te haga una presentación, ayudes a un familiar con su dispositivo o trabajes con un técnico de IT con el que te hayas puesto en contacto tú mismo. Lo que importa es quién está al otro lado y qué es visible mientras está conectado. Si lo utilizas:

  • Acepta solo sesiones que hayas organizado tú mismo, con una persona o empresa con la que te hayas puesto en contacto.
  • Cierra primero cualquier cosa confidencial: cuentas de exchanges, banca, correo electrónico, gestores de contraseñas y copias de seguridad de monederos. Asume que todo lo que hay en pantalla se puede leer y copiar.
  • Nunca inicies sesión en Kraken, apruebes una retirada ni abras una copia de seguridad de un monedero mientras una sesión esté activa.
  • Quédate ante el dispositivo, vigila la sesión y finalízala en cuanto termine el trabajo.
  • Desinstala el software cuando ya no lo necesites o desactiva el acceso desatendido para que nadie pueda volver a conectarse sin tu aprobación.
  • Siempre que puedas, mantenlo fuera de cualquier dispositivo que utilices para guardar o mover criptomonedas.

Casi todas las versiones de las estafas de acceso remoto siguen los mismos cuatro pasos.

  1. Un motivo para instalarlo. Se ponen en contacto contigo de la nada (por teléfono, correo electrónico, mensaje de texto, una ventana emergente del navegador o un mensaje en redes sociales) y te dicen que hay un problema urgente que solo puede solucionarse con ayuda remota.
  2. La instalación. Te guían paso a paso para que descargues una herramienta de acceso remoto o de pantalla compartida y concedas los permisos correspondientes. La persona que llama se muestra amable, paciente y tranquilizadora en todo momento.
  3. El robo. El actor malicioso toma el control del teclado y transfiere fondos mientras tu pantalla está en negro, o te guía durante la transferencia para que la autorices tú mismo. Estas indicaciones son habituales porque permiten eludir los controles de seguridad que, de otro modo, tendrías que superar.
  4. El encubrimiento. Te mantienen a la espera en la llamada, justifican cualquier alerta que recibas y se desconectan una vez que se han transferido los fondos. A menudo, dejan el software instalado para poder volver a entrar.
  • Soporte técnico falso: una ventana emergente, una llamada o un anuncio en un motor de búsqueda te advierte de que tu dispositivo está infectado y se ofrece a limpiarlo.
  • Reembolso o pago excesivo: te dicen que se te debe un reembolso, luego te muestran un "error" por el cual se te ha devuelto demasiado dinero y te piden que devuelvas la diferencia en criptomonedas.
  • Equipo de seguridad falso: alguien que afirma pertenecer a una fuente legítima (tu banco, el departamento de hacienda, tu proveedor de correo electrónico o el servicio de Atención al cliente de un exchange de criptomonedas) dice que tu cuenta está sufriendo un ataque y se ofrece a protegerla de forma remota.
  • Gestor de inversiones o de cuentas: un "bróker" se ofrece a configurar tu cuenta de trading o a realizar operaciones por ti, y necesita acceso para hacerlo. Los brókeres legítimos no requieren acceso remoto a tu dispositivo.
  • Estafas de recuperación: después de haber perdido fondos, alguien se ofrece a recuperarlos y te pide acceso remoto a tu dispositivo o monedero.

No hace falta que te convenzan para instalar un software de acceso remoto y perder el control de tu dispositivo. El acceso remoto también se puede instalar de forma silenciosa, con un solo clic, y puede que no haya ninguna persona intentando persuadirte. En estos casos, la primera señal de problemas suele ser una retirada no autorizada.

Los métodos de distribución más comunes son:

  • Indicaciones de verificación falsas. Una página muestra lo que parece ser un CAPTCHA o una comprobación de "verificación de que eres humano" y, a continuación, te pide que pulses un atajo de teclado y pegues algo en un cuadro Ejecutar de Windows o en una ventana de Terminal de Mac para completar la comprobación. Al pegar ese comando, instalas tú mismo el malware. Un CAPTCHA auténtico nunca te pedirá que abras una ventana de comandos ni que ejecutes nada.
  • Archivos adjuntos y enlaces de phishing. Un correo electrónico o un mensaje (una invitación a una reunión, una factura, un aviso de entrega, un código QR o una carta de una agencia gubernamental) te redirige a un archivo que instala silenciosamente una herramienta de supervisión remota en segundo plano. A menudo, estos instaladores están firmados correctamente, por lo que no activan ninguna advertencia al ejecutarse.
  • Páginas de descarga y anuncios de búsqueda falsos. Los anuncios pagados y los sitios que imitan a software popular, incluidas las herramientas de acceso remoto y los monederos de criptomonedas, pueden aparecer por encima del proveedor real en los resultados de búsqueda. El instalador funciona como se espera, pero al mismo tiempo instala otra cosa. Escribe siempre la dirección del proveedor o guárdala en marcadores en lugar de hacer clic en un anuncio o en un resultado de búsqueda.
  • Actualizaciones de aplicaciones o del navegador falsas. Una ventana emergente en un sitio web legítimo pero comprometido afirma que tu navegador, reproductor de vídeo o extensión de monedero está desactualizado. La "actualización" es en realidad el malware. Actualiza el software solo desde la propia aplicación o desde el sitio web del proveedor.
  • Ofertas de trabajo y pruebas de código falsas. Alguien que se hace pasar por reclutador de una empresa te invita a una entrevista y, a continuación, te pide que instales su software de entrevista o evaluación, o que descargues y ejecutes un proyecto para realizar en casa. Esta táctica suele ir dirigida específicamente a personas que trabajan con criptomonedas o que las poseen.
  • Extensiones del navegador, incluidas aquellas en las que ya confías. Una extensión falsa que se hace pasar por un monedero, un rastreador de precios o una herramienta de seguridad puede estar en una tienda oficial y pedir permiso para leer todo lo que haces en el navegador. El riesgo más sutil es una extensión que instalaste hace años y que has utilizado de forma segura desde entonces: las extensiones pueden venderse a un nuevo propietario o su cuenta de desarrollador puede verse comprometida. Como se actualizan silenciosamente en segundo plano, una extensión en la que confías puede volverse hostil sin que tengas que hacer clic en nada. Revisa tus extensiones instaladas de vez en cuando, elimina las que ya no utilices y trata cualquier solicitud de nuevos permisos como un motivo para examinarlas detenidamente.
  • Software crackeado y herramientas de activación. Las aplicaciones piratas son una vía de distribución de software de acceso remoto que existe desde hace mucho tiempo. En un dispositivo que contenga criptomonedas, el riesgo no suele merecer la pena.

El acceso remoto oculto está diseñado para que sea difícil de detectar, y ninguna de estas señales es una prueba por sí misma. Si aparecen varias juntas, investígalas:

  • El cursor se mueve, las ventanas se abren o se escribe texto sin que toques el dispositivo.
  • La pantalla se queda en negro brevemente, se congela o parpadea, o el dispositivo se activa solo cuando está en modo de suspensión.
  • Aparecen programas que no reconoces en las aplicaciones instaladas o en los elementos de inicio.
  • Se ha desactivado el software antivirus o ha cambiado su configuración sin que tú lo hayas hecho.
  • El dispositivo funciona lento, se calienta o el ventilador hace mucho ruido mientras no lo estás usando.
  • Recibes alertas de inicio de sesión, solicitudes de aprobación de dispositivos o avisos de 2FA que tú no has solicitado.
  • Hay correos electrónicos o mensajes enviados, o correos de restablecimiento de contraseña en tus cuentas que no has enviado ni solicitado.

Para obtener más información sobre cómo el software malicioso llega a tu dispositivo y cómo eliminarlo, consulta ¡Cuidado con el malware informático!. Si crees que se está ejecutando un software de acceso remoto en tu dispositivo, sigue los pasos de la sección "Si crees que se ha accedido a tu dispositivo" que aparece más abajo; se aplican tanto si has concedido acceso como si no.

Considera cualquiera de las siguientes situaciones como un motivo para finalizar la conversación de inmediato:

  • Tú no has iniciado el contacto.
  • Te piden que instales AnyDesk, TeamViewer, Quick Assist, UltraViewer o cualquier herramienta similar.
  • Te piden que compartas tu pantalla mientras inicias sesión en una cuenta.
  • Te piden que leas en voz alta un código 2FA, un código de aprobación de dispositivo, una contraseña o una frase semilla.
  • Te piden que desactives el 2FA, elimines una Master Key o desactives el Global Settings Lock durante un contacto que no has iniciado.
  • Te dicen que la pantalla se quedará en blanco "mientras trabajamos" o te piden que mires hacia otro lado.
  • Te piden que muevas tus fondos a una cuenta o monedero "seguro", "protegido" o "a salvo". Se trata de un guion de estafa, no de un procedimiento de seguridad real.
  • Te presionan para que actúes de inmediato, te dicen que no se lo cuentes a nadie, te aconsejan sobre cómo responder a los correos electrónicos legítimos de Atención al cliente o te piden que te quedes al teléfono mientras realizas una transferencia.
  • Has llegado al número de "Atención al cliente" a través de un motor de búsqueda, un anuncio o una respuesta en redes sociales, en lugar de a través del sitio web oficial.

Atención al cliente de Kraken nunca te pedirá que:

  • Instales software de acceso remoto o de pantalla compartida, ni que concedas acceso a tu dispositivo.
  • Proporciones tu contraseña, código 2FA, código de aprobación de dispositivo, Master Key o frase semilla del monedero.
  • Realices ningún cambio de seguridad mientras alguien esté conectado a tu dispositivo, o durante una llamada o chat que tú no hayas solicitado.
  • Muevas tus fondos a otro monedero o cuenta para mantenerlos a salvo.

Si recibes una llamada de alguien que afirma ser de Kraken y no la has solicitado, cuelga. Puedes verificar si estás hablando con un especialista auténtico de Atención al cliente de Kraken mediante la función de verificación de la aplicación que se describe en Cómo contactar con el servicio de Atención al cliente por voz.

Estos pasos se aplican tanto si has concedido acceso durante una llamada como si crees que se ha instalado algo sin tu conocimiento. Actúa rápido y utiliza un dispositivo diferente en el que confíes para cualquier cosa que requiera iniciar sesión.

  1. Desconecta de Internet el dispositivo afectado y finaliza la sesión remota si todavía hay una activa.
  2. Desinstala completamente el software de acceso remoto. Revisa las aplicaciones instaladas y los elementos de inicio para ver si hay algo que no reconozcas, no solo la herramienta que te pidieron que instalaras.
  3. Desde un dispositivo independiente y de confianza, cambia la contraseña de la dirección de correo electrónico vinculada a tu cuenta de Kraken y de cualquier otra cuenta que haya estado visible durante la sesión.
  4. Cambia tu contraseña de Kraken y cierra todas las sesiones activas. Consulta Proteger tu cuenta de Kraken y tu vida digital.
  5. Revisa tu cuenta de Kraken para ver si hay cambios que no hayas realizado: métodos de 2FA nuevos o eliminados, nuevas claves de API, nuevas direcciones de retirada en tu agenda y datos de contacto actualizados.
  6. Realiza un análisis antivirus completo en el dispositivo afectado. Si se concedió el control remoto total, lo más seguro es reinstalar el sistema operativo; un análisis no puede garantizar que no haya quedado nada.
  7. Ponte en contacto con tu banco si se ha accedido a tu banca electrónica o si esta ha estado visible, y pídeles que revisen la actividad reciente.
  8. Infórmanos mediante nuestro formulario de actividad sospechosa.
  9. Si tenías un monedero fuera de Kraken en ese dispositivo, considera que la frase semilla se ha visto comprometida y mueve esos fondos a un monedero nuevo con una frase semilla recién generada.
  • Activa las Passkeys. Las Passkeys son resistentes al phishing y, a diferencia de un código de 2FA, no se pueden leer en tu pantalla ni repetir a alguien que te llame. Consulta ¿Qué es una Passkey?.
  • Activa una Master Key. Una Master Key evita que se restablezca tu contraseña de Kraken incluso si tu correo electrónico se ve afectado. Consulta ¿Qué es una Master Key?.
  • Activa el Global Settings Lock (GSL). El GSL bloquea los cambios en los ajustes de tu cuenta y en las direcciones de retirada, y oculta información confidencial de la cuenta. Es tu última línea de defensa si tu contraseña y el 2FA se ven comprometidos. Consulta ¿Qué es el Global Settings Lock (GSL)?.
  • Nunca instales software a petición de un extraño. Si necesitas ayuda técnica, contacta tú mismo con la empresa utilizando un número o un enlace que hayas encontrado en su sitio web oficial, no uno que te hayan facilitado.
  • Nunca pegues un comando que no hayas escrito tú. Ningún sitio web legítimo, control de verificación o proceso de soporte requiere que ejecutes un comando en la Terminal, PowerShell o el cuadro Ejecutar de Windows.
  • Descarga software desde la fuente oficial. Escribe o guarda en marcadores la dirección del proveedor en lugar de hacer clic en un resultado de búsqueda o en un anuncio, e instala las actualizaciones desde la propia aplicación.
  • Mantén actualizados tu dispositivo y tu navegador, y mantén activado un software de seguridad de confianza. Ninguno de los dos detendrá todos los ataques, pero ambos complican que lleguen a ti.
  • No tengas prisa. La urgencia es la herramienta que hace que esta estafa funcione. Terminar una llamada no te cuesta nada; si era auténtica, siempre puedes devolver la llamada a un número verificado.

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